domingo, 14 de abril de 2013

E Líder de Los Pecadores Capítulo 18


Despídete de mí

Tengo que decir que las siguientes semanas a la muerte de Nathaniel las tengo totalmente borrosas, y a estas alturas debo decir que me alegro. Vivir con la culpa fue horrible.
Únicamente, logro recordar los momentos que marcaron un antes y después en mi vida. Ese comienzo de una vida llena de dolor y penas. Por lo demás, todo borroso y oscuro. No sé si debería alegrarme por ello...

Nos encontrábamos un día más en la plaza del pozo. La ausencia de Nathan permanecía en la aldea, y la multitud seguía buscándole por todas partes sin éxito. Joe, como es normal, estaba destrozado, pero los demás no mostraban muchos signos de dolor respecto a aquello. Parecía marionetas pues su títere era ese juego, y este controlaba sus emociones. Estaba viviendo una auténtica pesadilla, tanto horror estaban contemplando mis ojos que el único trozo de inocencia que quedaba en mi corazón besó el suelo junto al cuerpo de Nathan.
-Qué bonito día. Los pájaros cantan, la nieve es cada día más blanca, llevamos dos muertos en menos de un mes… - Canturreó Ángel con sorna mientras miraba al cielo sonriendo.
Todos menos Max, Joe y yo le miraron intentando reprimir una sonrisa en sus labios, pero nosotros no estábamos de humor para seguirles el juego. Sobre todo Joe, que le molestó que dijera eso; pues según las noticias que el alguacil y el señor Smith habían declarado, su hermano no había muerto, solo había desaparecido.
Joe, que parecía muy enfadado, se levantó del suelo histérico dando un golpe a este. Señaló a Ángel con su dedo índice temblando y con algunas lágrimas en los ojos, cosa que nos impactó a Max y a mí; era latoso, pues las sonrisas en los demás aún seguían implícitas en sus rostros.
-A ver si te enteras, mi hermano no está muerto… - dijo muy exaltado, con cada milímetro de su cuerpo temblando.
En ese momento, mi corazón me dio un vuelco. Sí, sí que lo estaba. Yo misma le había matado, le había matado… Y por mi culpa, él estaba así. Sus grandes ojeras se dejaban ver a distancia, los ojos rojos al igual que su nariz, esas lágrimas recorriendo su rostro y esos ojos grises tan apagados como el cielo de una mañana en tormenta. Yo era la culpable.  
Todos se miraron extrañados unos a otros, como si no supieran de qué estaba hablando; no obstante estaba más claro que el agua. Por mi parte, también puse muecas de confusión. ¿Qué demonios les pasaba en la cabeza?
-Ah claro chicos, que a él no se lo han informado… - explicó Natalie mientras os demás asentían dándola la razón.
Ni a él, ni a mí…, susurré para mis adentros.
Me vi obligada a preguntar, pero no lo hice. Una parte de mí me decía que era mejor no saberlo. ¿Tenía razón? No creo, ni nunca lo creí.

Al atardecer, cada uno fue a su hogar: algunos infestados por el sufrimiento, otros por el poder de los pecados. Jaime y Joe me acompañaron a mi casa, pues les pillaba de camino. Nuestras bocas no articularon ninguna palabra y me pareció extraño ya que Jaime era muy hablador al igual que Joe, pero claro...Era normal que Joe no tuviese ganas de hablar...
 Esa noche era de las más oscuras que había presenciado. La luna y las estrellas habían desaparecido fugaces del cielo; y esa cara sombría de Jaime no me atraía ni la más mínima confianza.
-¿Te pasa algo, Jaime? – pregunté ya a medio camino sin hablar ninguno de los tres.
Sacudió la cabeza y me miró, como queriendo desechar los pensamientos que estaba teniendo en ese instante. Se acercó a mí con los ojos apagados y me abrazó fuertemente contra su pecho. Joe se quedó parado sin saber qué hacer con cara de desconcierto. No dijo nada, se alejó un paso.
-Lo siento… - dijo Jaime entre lágrimas – Sé que tú no eres la culpable… - consiguió articular su garganta.
El corazón me dio un vuelco en ese instante. ¿Qué quería decirme con esas palabras? Las piernas me temblaron de repente, creyendo saber lo que estaba pasando.
-¿La culpable? ¿La culpable de qué? –preguntó Joe uniéndose a la conversación.
Y de repente, relinchos de caballos se escucharon acercándose cada vez más. Todos nuestros sentidos se pusieron alerta. Joe se acercó a nosotros mientras Jaime me dejaba de abrazar y me empezaba a esconder tras su espalda.
Podía decirse que lo que estaba viviendo era el mismísimo apocalípsis, pues tres jinetes montados a caballo se acercaban cada vez más a nosotros. Sentí fuego en mi interior que me quemaba por dentro y no me dejaba respirar del miedo que sentía.
-Entregadnos a la chica– ordenó uno de los hombres montados a caballo.
Solté un grito ahogado cuando observé los rostros de aquellos hombres. Dos soldados y… Adrien Smith. Joe se unió a Jaime intentando esconderme tras su espalda mientras me sujetaba agarrándome de la muñeca pues mis piernas tambaleantes advertían una caída no muy lejana.
-Ella no es la culpable. ¡Es solo una niña! – gritó Jaime desesperado por protegerme.
Joe no podía estar más desconcertado, yo no podía tener más miedo y el señor Smith no podía aguantarse la risa.
Los soldados se bajaron de sus caballos y agarraron a Joe y a Jaime de los brazos mientras estos intentaban librarse de sus garras. Comencé a llorar, incapaz de retener mi agonía yo sola en mi pecho. Y así, caí de rodillas en el suelo gimiendo ante la lanza que me apuntaba al cuello, justo debajo de mi barbilla. Alcé la mirada y vi la figura del demonio reencarnado en persona, llamada Adrien Smith. Sus ojos se tornaron a un rojo escarlata y su sonrisa de victoria se hizo más amplia. La lanza que sostenía en su mano hizo que subiera la barbilla aún más, mientras él se carcajeaba.
-Iris Jones – dijo mi nombre con una voz ronca y sonora, que hasta a los soldados hizo temblar – estás acusada por el asesinato de Nadia Jones y Nathaniel Fernández.
Parecía que el Diablo me estaba hablando, gritando a los ángeles que yo debía caer con él. Cuando maté a Nathaniel él me poseyó, y ahora se reía de mí por haber confiado en él. Pero, ¿matar a mi hermana? ¿Yo?
Salí de mis alucinaciones cuando una fila de aullidos y maldiciones resonaron en la boca de Joe. Jaime negó las palabras de ambos convencido de que yo era inocente, pero nadie le escuchó.
Tales fueron las palabras que chilló Joe que me quedé sin corazón. Sin alma. Sin sangre en las venas. Mi rostro se quedó pálido, mi respiración se cortó y mis lágrimas comenzaron a brotar cada vez más con miedo a que llegasen a convertirse en sangre.
Me desmayé. Una niña como yo no aguantó todo ese dolor recorrer mi cuerpo entero. Ojalá hubiera sido la última experiencia que sufrí con él. Aunque… hubiera deseado que me infringieran dolor físico,  y no esa tortura que mató a mi corazón. ¿Para siempre?



10 comentarios:

Ivel dijo...

O.O

¿Para siempre? Esto estuvo algo escalofriante e interesante :@
Así me gusta, que otros actualicen cosas buenas xD

Besitos hija mía, tqm!!!!!!!!

laura dijo...

jajajajaja Volviste!! Puta Gema ya empezamos otra vez con la intriga...Que cabrones los amigos no pequeños demonios...D: ¿Qué le va a pasar a Iris la van a matar?¿a violar?¿Las dos cosas?...Publica pronto please T.T

A voice in the mist dijo...

El final me ha dejado desconcertada. ¿que le hacen? ¿que le pasa? ¿La mata? ¿y que chilla Joe?
Aria vuelve con la intriga. Como no publiques pronto.....

Un besazo!!

Nana dijo...

Así que has vuelto con fuerza, eh... Jajajaja Me ha encantado, nena. Me dejas con la intriga, como siempre, pero estoy contenta de volver a leer algo tuyo por fin.
Ese diablo en persona esperemos que no la mate, la cosa no puede terminar así. Y es cierto que una niña no puede aguantar tanto, pero matar si puede? xDDD Lo que hace la venganza. Luego todo se paga (me lo enseñó Tarantino).
No me dejes mucho tiempo con las dudas. Quiero saber YA si al final se la cargan, se lo cargan a él o si aparece Dios xD


Un besazo, Tocaya :)

Gaia dijo...

Madre mía... O_O Pobre Iris.. tanta presión.. y ese Smith que nunca me cayó bien... ¬¬ xDDDD
¡Pero lo dejas en lo más interesante! T_T
¿Cómo que acusada de matarlos a los dos? O_O
¡Yo quiero saber qué pasa aquí, YA! jejeje
Un besoteee ^^

Alma Oxidada dijo...

Un capitulo extremadamente escalofriante. El para sienpre final me ha gustado y ya me estoy imaginando la situación
de la pobre Iris. El capitulo anterior m dieron ganas de preguntar muchas cosas sin embargo en este hay aun mas preguntas dios o.o

aunque desapareci segui leyendo los capitulos, ya que no podía contestarlo porque alguien anda detras ds mi quitandome las cuebtas no estoy de broma en serio llevo un temporada que me quitaron el face el tuenti los e-mails etc en fin espero que no me hayas olvidado.

beso FF

Pandora dijo...

OMG, pero qué interesante y... ¿terrorífico a la vez? Me ha gustado mucho, espero poder seguir leyendo pronto que estoy con la intriga.


Muchos ánimos con el blog ^^
Mientras, me gustaría invitarte a tomar una taza de té en el jardín del Edén, ¿te atreves?
http://losdeliriosdepandora.blogspot.com

Un beso!

Alma Oxidada dijo...

por qué desapareciste ??? ;S

Shenia dijo...

Te aviso que tienes un premio en mi blog Juego de Cartas

Espero que te guste, un beso ♥

Shenia dijo...

¡Hola! Tienes un premio en mi blog El Bosque Ilusorio.
Un saludo!