viernes, 24 de agosto de 2012

El Líder de Los Pecadores Capítulo 10

Solo queda tu paciencia
Justo cuando conseguí dormirme, a las dos horas de ello ya había amanecido y el sol de la ventana de la cocina me pegaba en toda la cara. 
Me levanté de la cama ofuscada y con un ligero dolor en el cuello de la mala posición de anoche al dormir. Observé la situación de mi hogar: madre cocinaba un caldo sobre la cacerola del fuego y Nadia la ayudaba troceando con el cuchillo algunos alimentos. Bajé por la escala de madera justo después de haberme puesto mi vestido color pastel y mis viejos zapatos negros.
-¿Dónde está padre? ¿Ya han anulado el toque de queda? – pregunté acercándome a las dos mujeres cocinando.
-¡Claro que lo han anulado! Sin nadie trabajando esto sería un caos – Madre cogió un cucharón de la encimera, lo introdujo en el caldo y dio un sorbo para probarlo – Oye, una cosa. ¿Ayer por la noche viste por casualidad a Gilbert?
Negué con la cabeza y con la expresión de mi rostro lo más seria que pude. Al parecer, Gilbert no había regresado a su casa esa noche y mi madre no estaba por la labor de contarme qué había pasado.
Nadia, de espaldas a mí, se dio la vuelta para dejar los trozos de tomate sobre la mesa cuando de repente se paró a observarme. Su cara más bien fue de sorpresa al mirar mi rostro corrompido por el sueño. Dejó los trozos de tomates sobre la mesa y me señaló con su dedo índice mis ojeras con lástima. Al parecer mis ojos eran lo peor de esa mañana.
A mediodía me dejaron escapar de sus garras, pues a la luz de la mañana fueron presas del miedo a que me pasara algo. No conseguí entender el porqué, pero al acercarme al prado mal cuidado que poseía la Iglesia al lado de la catedral, creí entender todo. Una gran casa construida con lo que me pareció que era acero y madera, reposaba sobre el suelo limpio de malas hierbas que antes había. Custodiándolo, unos soldados con armaduras de hierro en sus ropajes y una línea recta describiendo sus labios. Una corriente de aire de infelicidad recorrió mis entrañas diciéndome así que ese no era un lugar para santos. ¿Acaso ellos se trataban de las personas que iban a investigar el asesinato de hace veinte años?
Me acerqué despacio hacia ellos y pude notar como se iban poniendo cada vez más tensos con la suposición de que quería entrar en aquel lugar oscuro. Mas no quería hacerlo, únicamente di un rodeo lo más alejada de ellos para inspeccionarlo. Era muy grande, no tenía ventanas y la única puerta que se podía apreciar desde fuera la resguardaban esos dos soldados. Estaba desgastada y pobre, era tétrica y muy sombría. Detrás de ese lugar, se encontraba pegado a él una caseta un tanto vieja de madera, ésta sí con ventanas y una puerta sin gente. No era tan grande como la que resguardaban los soldados, pero sí lo suficiente para acoger a más de diez personas. Era también de madera, pero más decorosa y costosa. 
-¡Iris! –Alguien gritó mi nombre lejos de esas dos casas, justo en frente de los dos soldados – Ven, acércate…
Fui corriendo hacia Nathan que se encontraba mirando a los soldados con perplejidad y desconfianza. Me cogió del brazo sin quitarles el ojo y me llevó hasta la plaza del pozo sin articular ni una palabra al respecto. Cuando llegamos, Natalie estaba sentada en el pozo mordiéndose las uñas de las manos con ansiedad.
-Hola Natalie. ¿Has dormido bien? – saludó sarcástico Nathan y con una pizca de alegría , a lo que ella la dedicó una mirada asesina sin quitar las uñas de su boca. En ese momento, fue cuando me fijé en su rostro corrompido por el sueño, al igual que el mío…
Tuve el deseo de preguntarle de una vez qué había pasado la noche anterior para que se oyeran gritos y Gilbert hubiera desaparecido, pero me contaron que Joe tenía que escabullirse del trabajo sin que nadie se diera cuenta para que Natalie y Nathan nos explicaran con claridad todos los hechos. Por eso habíamos quedado en esa plaza, porque las demás chicas estarían jugando en la plaza principal. Pasaron unos minutos en los que el silencio se adueñó de nosotros y nuestros nervios crecían más y más, pero por fin llegó el invitado de honor.
-Lo siento, no me dejaban en paz… - Había venido corriendo y casi sin aliento, pero recobró su compostura y se cruzó de brazos – Adelante…
Natalie cogió aliento mientras los demás aguantábamos la respiración desesperados porque comenzara de una vez por todas.
-Anoche, no podía dormirme, entonces me dediqué a observar el paisaje nocturno a través de la ventana de mi habitación…- ¿Tenía habitación propia? Estos adinerados...-  … cuando de repente vi a Gilbert caminar hacia nuestra plaza. Sentía mucha curiosidad por saber qué hacía a esas horas levantado yendo hacia allí, así que me vestí lo más rápido que pude y salí de casa para seguirle. Cuando llegué a la plaza, él ya no estaba… - Se sorbió los mocos de la nariz y cogió aire por la boca – En lugar de él estaba Nathan, que me dio un susto de muerte. He ahí mi grito…
En ese momento, las miradas se fijaron en la silueta de Nathan, que parecía totalmente despreocupado. Le miramos como rogando que ahora contara su versión de qué hacía allí a esa hora, y por fin entendió la indirecta. Suspiró.
 -Te vi salir, Joe. Me despertaste del sueño. No me dio tiempo a seguirte, pero creí que estarías en la plaza haciendo a saber qué cosas: únicamente me encontré con Natalie y…
-¿¡Cómo que me estabas siguiendo!? – Le cortó su hermano de un grito dándole un empujón a Nathan mientras éste sonreía con prepotencia fijando su vista al suelo - ¿Te parece gracioso? ¡Gilbert ha desaparecido, cretino!
Joe parecía realmente enfadado y furioso, pero a Nathan parecía no importarse en absoluto, incluso disfrutaba viendo así a su hermano mayor. Natalie, en cambio parecía molesta por la actitud de estos en una situación como tal; sin embargo, yo no daba crédito a los hechos que estaba viviendo. 
Intentando amainar el ambiente, Natalie nos preguntó que qué hacíamos nosotros fuera de nuestras camas. Antes de podérselo contar, Joe me cortó diciendo que solo íbamos a cazar algún animal indefenso por pura diversión. No sé por qué mintió, ni por qué los demás se lo creyeron, pero supe que quería que ese nuevo juego fuera para nosotros dos. Supongo que algo especial ¿no?
Terminadas nuestras confesiones acerca de qué hicimos esa noche, esperamos a que los demás chicos dejaran ya sus trabajos y se acercaran a la plaza. Las chicas no tardaron en aparecer con la pregunta de la localización de Gilbert en sus bocas. Nos dedicamos a responder un simple ”no lo sé”, pero eso no tranquilizó a nadie. Y más tarde aparecieron los chicos… También con ojeras en sus ojos y la falta de sueño reflejado en ellos.
-¿Por eso están aquí esa gente? ¿Para saber dónde está Gilbert? – preguntó Alma confusa ante la llegada de varios soldados y ese detective al que no habíamos visto su rostro todavía.
-Sí, más o menos… - Respondió Jaime intentando ocultarla toda la historia de hace veinte años con una sonrisa inocente. Los chicos conocían perfectamente esa historia por ser más mayores que nosotras y por ser varones, claro.
Comenzaron a hablar sobre lo que les había parecido esos soldados y el aspecto que tenían esas dos “casas”. La media de sus sentimientos a observarlo fue pavor e intranquilidad. Y no me extrañaba por la seriedad con la que llevaban el asunto todos los adultos. Se hizo un silencio de unos segundos escasos en los que algo llamó la atención a Alexandra:
-¡Silencio!, ¿escucháis eso?
Quisimos incluso dejar de respirar y sacarnos el corazón para que dejara de palpitar y así escuchar con claridad lo que Alexandra estaba escuchando tan alarmada y abstraída al mismo tiempo, pero su capacidad de escucha era mejor que la nuestra.
-Llamadme sorda, pero yo no logro escuchar nada – Confesó Helena con una risita nerviosa a lo que algunos le dieron la razón asintiendo con una sonrisa culpable.
Alexandra entornó los ojos quedando totalmente aislada de nuestros rostros de desconcierto. Caminó de un lado a otro buscando la localización de aquello que escuchaba con terror. Los primeros momentos en los que localizaba el sonido nos pareció muy cómico por su forma de andar y centrarse en el sonido al mismo tiempo, pero cuando descubrió su ubicación y de qué o quién procedía, nuestras caras adoptaron una expresión amarga.
Con nerviosismo y un tembleque continuo en las manos, abrió las puertas de la caballeriza donde encontramos el cadáver de Silver, aunque no la importó ver el caballo de nuevo ahí tumbado y putrefacto. Se introdujo en la caballeriza tapándose la nariz por si acaso y dio un grito ahogado. En ese momento comenzamos a escuchar con más claridad lamentaciones y quejidos cansados en su interior.
-Creo que debemos dar gracias al estupendo oído de Alexandra… - Comentó Max en alto.
Ahí dentro alguien se intentaba aferrar a su vida mortal. 

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya decía yo, me he saltado un capitulo de tu historia. Na ahora me lo leo.
creo que Nathan tiene algo que ocultar, no me creo que pueda estar asi en esos momentos...
Quien estara ahi?? A lo mejor esta Gilbert, pero creo que ese ya está más muerto...
Bueno que publiques entrada, enana. Que me gusta esto jajaj

Un beso.

Gaúl.

Gaia dijo...

Mmmmm... ¿Gilbert? ¡Eres mala, lo dejas así sin decir quién estaba ahí medio moribundo! jejeje xDD Ha estado muy bien el capítulo, aunque cada vez hay más tensión con el tema de Gilbert y de lo que pasó veinte años atrás, pero la verdad no es de extrañar. Espero que sigas pronto para sacarme de dudas :) jejeje
Un besooooote!
PD: Qué tierno Joe *O* jajajaja

Francisco M. dijo...

Guau, deberias escribir novela!

Saludos,
Francisco M.

B. dijo...

Hola! Amé la historia, se ve bastante bien, aunque todavía no llegué a este cap /: Me enamoré de la songlist, cada vez que me pongo a leer pongo el tema de Death Note hahaha, te gusta Green Day y Bullet For My Valentine? Listo, ya me enamoré de tu blog haha
Yo también tengo una novela, erhm, se llama Samantha Trein, si te interesa leerla :3 SOn 9 capítulos cortísimos que en media hora lees :B

Lady Black dijo...

La que he flipado he sido yo... Que he dicho, joder, que ha empezado una nueva saga y sólo va por el capítulo diez... estás tú que no tendré deberes esta noche muahahaha qué alegría volver al mundo! :)

Un besazo enorme, guapísima. Por cierto, tienes una petición mía en FB ;)

Cuando esté al día, por el capítulo 10 te comento como es debido. Muchas gracias por todo!!

Marypaz dijo...

woow me encanta tu historia :D sigue asi

A voice in the mist dijo...

solo puedo decir "que curiosidad" xDD en serio, me has matado, hay demasiadas incognitas, demasiadas preguntas sin respuesta. Entre la casa custodiada por soldados, el paradero de Gilbert, lo que paso hace veinte años, quien esta en la caballeriza con el caballo muerto... Ains, quiero más!! xD
Un beso!!

Rose B. dijo...

Persona pro quien es? porque nos dejas asi D: no no puede ser lo cruel que eres :( y esa casa y todo estos misterios y estas canciones :3 sabes me encanta esa de Vampire Ludally y requiem for a drems :3 enserio son increibles un besos enorme :*

Jose dijo...

Pero como nos dejas así? aaahhh me hizo gracia cuando la chica dijo llámenme sorda xD creo que también me hubiera echo la loca, pero que cosas otra vez el pobre caballito u__u enserio que intriga con ese que esta en la caballeriza! publica pronto!!!!
onegai^^
saluditos!

Lady Black dijo...

Lo conseguí...

¡Madre mía la que has liado en diez capítulos!

Sigo flipando y con la piel de gallina. Me has dejado con ganas de más, esto es peor que quedarte a medias en un polvo, perdón por mi vulgaridad xD

Me ha encantado cómo has ido desarrollando la historia y el hilo conductor que le has dado. Me encanta esa complicidad que tienen Iris y Joe. Y adoro su espíritu independiente.

El grupillo de colegas es muy majo. Supongo que es lo que todos quisimos tener de pequeños: un grupo de colegas, campo e imaginación libre al poder. De ahí salen taaaaantas cosas...

Veo que estás dejando muchos elementos colgadillos, y estoy segura de que irán volviendo en el momento que menos lo esperemos.

De verdad, me ha encantado volver a leerte. Y esta vez desde el principio! Ya me tienes enganchada... Y necesito más, más, más! Arggggggg

Un besazooo!!!

Nana dijo...

Entiendo...
No, mentira, no entiendo NADA!
¿Qué demonios le ha pasado a Gilbert? ¿Puede que sea él quién estuviese en el establo ese? Mmmm... Es todo demasiado raro, porque en cierto modo parece una caza de brujas en la que Nathan y Natalie están metidos en el asunto. Yo me espero cualquier cosa y al mismo tiempo intento no esperar nada, porque me puedes sorprender con lo que sea. Está todo tan interesante... Ains... ¡Qué miedo!

Ahora, no me eches las culpas por tardar en comentarte, vale? xD Internet en la playa me va como el culo, ni siquiera actualizo. Por suerte a partir del domingo pillo el relevo de la conexión. Mi batería del móvil dura más que el verano =.=

Bueno Tocaya, otro capitulazo, para no perder la costumbre jajaja
Un besoteeeeeeee :)

αℓεxαη∂яα dijo...

OHHHHH EL AMOR *___________* OHHHHHHH *__________* Juntitos y acarameladitos dando saltitos jugando a ese juego especial OHHHH Bueno ya, que esto es serio.
Nathan...hay algo raro con él, algo que no me convence, su alegría en un momento como aquel es bastante extraña, no quiero ser desconfiada pero no me fío nada de Nathan, oculta algo y que se comporte de esa manera no cuadra.
¿El que está en la caballeriza puede ser Gilbert?
Muy buen capítulo, de verdad, lo dejaste muy intrigante algo que me encanta y odio a la vez.
¡Un abruzo, Taiga!