sábado, 7 de julio de 2012

El Líder de Los Pecadores Capítulo 7

Trae las hachas de la curiosidad
Y la vida continuaba creando una espiral continua de la que no podía salir. Los días pasaron como hojas impulsadas por el viento, que casualmente llamaban Tiempo de Sangre, que se estaba alargando más de lo esperado. Nunca nadie creía oportuno finalizar el Tiempo, querían esa insulsa oportunidad de vencer.
-Nadie se ha confesado en todo este tiempo, ¿cómo pensáis ganar, borricos? – Comentaba Max en alto cuando el silencio se apoderó de nosotros en una nueva tarde de otoño.
A mí me daba igual no hacerlo. No quería ganar a ese juego y no quería contarle a nadie lo que hacía ni dejaba de hacer, ni siquiera al Padre dueño de la iglesia de Blackroad. En cambio, a los demás no les daba igual ambas cosas.
-Yo tengo una excusa. Nunca sé donde pillarte solo para podértelo contar. Estás todo el día rodeado de gente – Justificó Ángel.
Todos le dieron la razón aprovechando que ya tenían la coartada perfecta que ahora todo el mundo se la podría tragar sin tener que admitir el miedo que sentían por ser condenados al infierno.
De repente, sin el menor aviso, escuchamos cómo Joe daba un golpe seco en la espalda a Gilbert con la mirada perdida en la nada. Por su puesto, Gilbert se estremeció y maldijo por lo bajo algunas cosas, antes de gritar:
-¿¡Qué demonios quieres, mamarracho!?
Joe apoyó su mano en el hombro de Gilbert pensando, le miró fijamente mientras se levantaba.
-Ven, acompáñame… - dijo al tiempo en que levantaba con una sola mano a Gilbert y se alejaban con nosotros mirando como tontos.
Los demás se dedicaron a maldecirles por tanta discreción mientras retomábamos esas conversaciones amenas y sin sentido de las que nos sentíamos orgullosos hablar a nuestra edad. Las risas tontas que retumbaban sobre tu cabeza… El sabor dulce de las risas que podía proporcionar a cualquier persona para mí se estaba convirtiendo en un sabor amargo con toques de realidad.

Las sombras de dos personas corriendo hacia nosotros con algo sujeto en sus manos resaltaban sobre el atardecer color ocre. No tardaron en llegar y en yo poder vislumbrar un hacha en mano de ambos, seguramente, sus herramientas de trabajo. Las voces se acallaron a mi alrededor con suspense en sus pechos inquietos. No se escuchó ni una palabra más, solo como Joe cogió impulso para clavar el hacha en los tablones que tapiaban la caballeriza de la plaza. Gilbert hizo otro tanto en el que pudo romper aún más de esas tablas. Los que antes se encontraban sentados en el suelo o en el pozo descansando, ahora se habían levantado y miraban con intriga y desde lejos los movimientos de los dos chicos. Jaime se acercó a la puerta de la caballeriza cuando Joe y Gilbert habían terminado de romper esos tablones que impedían el paso. ¿Quién no quería saber el porqué de que el dueño la había cerrado? Nos miramos unos a otros nerviosos, haciéndonos preguntas a nuestro interior. Las pulsaciones de nuestros corazones fueron a más cuando Jaime abrió las puertas de la caballeriza con dificultad.
Podría tratarse de una tremenda estupidez comportarse así por una caballeriza cerrada, pero en los tiempos que vivíamos cualquier ayuda económica nunca venía mal: para sobornos, para comida, para nuevas tierras que cultivar…
 En el momento en el que Jaime entró a la caballeriza, salió escopeteado con los ojos cerrados y la mano derecha tapándole la nariz y la boca. Le miramos preocupados, pero él solo se dedicó a negar con la cabeza. Entramos directos a la caballeriza.
Estaba oscuro y la luz del exterior no llegaba suficiente bien a aquel lugar. De repente, un olor abrumó nuestro olfato causándonos puras náuseas. Era una especie a olor a podrido mezclado con sangre seca que te subía por la garganta y hacía que tus ojos te quemasen. Nathan, Alma, Max y Natalie salieron como rayos del lugar, corrompidos por tal horroroso olor, y asqueados de lo que podía haberlo proporcionado. Los demás aguantamos con la intención de descubrir qué había allí dentro, aunque tuviésemos que dejar de respirar para ello.
Poco a poco, fuimos vislumbrando una figura tirada sobre el suelo lleno de paja que servía para dar de comer a los caballos. Antes de poder distinguir la figura tirada en el suelo, escuché un grito ahogado procedente de Lauren. Vale, ya me había dado cuenta de lo que era…  
Era un caballo medio devorado por los animales carroñeros que dejaba entreverse varias de su costillas y algunas pezuñas. Las moscas revoloteaban a su alrededor y en su cuello medio devorado, un lazo púrpura lo rodeaba con algo inscrito en él.
Lauren se fue acercando poco a poco a él con la respiración muy acelerada y el corazón en un puño. Se puso de cuclillas frente a él y deshizo el lazo del cuello del animal aguantando el olor que desprendía. Los que salieron contaminados por el olor, ahora entraron tapándose la nariz y algunos la boca para presenciar la escena.
-Silver… - pronunció Lauren en un hilo de voz quebrado.
Guardamos silencio durante un buen rato mientras las lágrimas de Lauren asomaban por sus ojos rojos. Silver era el caballo que tenían la familia Heller, que casualmente Lauren tenía mucho aprecio. Un buen día, el señor Heller la confesó que lo tenía que vender para abonar todos los gastos que la familia producía. Lauren pasó unas semanas un poco triste por la pérdida de su caballo, y esta secuencia volvería a suceder una vez más, pero ahora con una mezcla de odio hacia su padre.
Salimos uno a uno pálidos como la nieve pensando en el motivo que podía haber tenido su padre al mentirla tan despiadadamente diciendo que el animal que más adoraba del mundo en realidad se murió desangrado en una caballeriza abandonada. Lauren, al borde de un ataque de nervios, se sentó en el borde del pozo con la mirada perdida en el suelo empedrado. Sin pensárselo dos veces, algunos chicos intentaron cerrar las puertas de la caballeriza sin utilizar las tablas que habían roto.
-Silver…  - Volvió a susurrar en un gimoteo, justo cuando rompió a llorar sujetando entre sus manos el lazo del caballo.
Max, con la intención de darla un hombro en el que llorar, corrió junto a ella y la dio uno de los abrazos más grandes de su vida mientras las lágrimas de ella se escapan por sus ojos vidriosos y sin vida.
No sabíamos qué decir al respecto. Los demás únicamente callamos observando la escena que habían formado esos dos chicos pensando en la imagen que poco antes nos había traumatizado, pero Joe añadió:
-Creí que este era un buen lugar para las confesiones… - reveló un tanto avergonzado.
 Esta escena nos dio que pensar a todos: si el señor Heller había sido tan despiadado de mentir a su hija sobre la muerte de su caballo, si el señor Heller había sido capaz de pecar aún sabiendo sus consecuencias… Todo ello significaba que ni los adultos se fiaban de la palabra de Dios. Si no, ¿por qué pecaban? Si los adultos lo hacían, ¿por qué en nosotros era algo malo pecar?
Miré a Helena pensando en el juego que había creado. Ya no me parecía tan horrible. Los adultos jugaban a ese juego sin saberlo, pecando y después contándoselo a un señor llamado “sacerdote”. Todos estábamos implicados en ese juego, solo que nosotros teníamos una recompensa por hacerlo, y no nos arrepentíamos en absoluto.
De todos modos, da igual lo que unos críos pensaran en aquellos tiempos. Eso era lo único que éramos: niños sin conocimiento acerca de la vida. Esperaba que nunca tomaran en serio este juego, es siempre lo que dicen: los niños no saben lo que hacen. Pero a partir de ese momento, tuvimos las ideas más claras que el agua.

8 comentarios:

laura dijo...

Que macabras Joe y Gilbert con el hacha y pobre Max que no le cuentan pecados...Ay pobre caballito mio y que cabrón mi padre, menos mal que estaba allí Max para abrazarme que sino...
Muy buen capitulo nieta
un abruzo

αℓεxαη∂яα dijo...

Joder, la madre que me pario, que cosa me ha dado al imaginarme el pobre caballo de Lauren aunque, Joe y Gilbert me han asustado cuando llevaban el hacha en las manos, pensaba que se iban a cargar ahí a todo el mundo como unos posesos xDxD
Pobre Lauren, pobre caballo, que cabrón el padre y Max como arrimaba cebolleta el jodido,vale,vale, que Max lo hacía para darle un hombro en el que llorar pero JAJAJA También podría haber sido para arrimar cebolleta xD El final me ha dejado un poco inquieta: " Pero a partir de ese momento, tuvimos las ideas más claras que el agua" Creo que este capítulo ha sido el comienzo de el Tiempo de Sangre, aunque ya estuviese empezado creo que esté va a ser en el que todos pequen ahí a lo loco.
La cosa se está poniendo a la vez de interesante, intrigante.
Que harán los chicos en el siguiente capítulo y lo más importarte que hará Aria después de esto (Me estoy pareciendo a los comentalistas de las series, solo me falta decir: Todo esto lo descubrirán la semana que viene ¡No se lo pierdan! XDD) (...) xD
Muy buen capítulo, muy bien explicado y muy bien coño xD No me ha costado imaginarme nada...Aunque ojalá y me hubiese costado el caballo :'( Pobre animal, ahora ya tengo dos traumas: Lo del pajarillo y lo del caballo :'( Pobres animales.. T.T Bueno, ya paro que me estoy yendo por las ramas xD
¡Un abruzo!

Anónimo dijo...

Que asco de caballo... >o< Es increible como muestras los pensamientos de una niña pequeña que no sabe porque los adultos le dicen que no pequen y luego ellos lo hacen. O es que lo has puesto muy bien o esque yo soy muy inteligente, supongo que ambas cosas jajajajajjajaja
La niña va a pecar seguro y si no que me caiga un rayo!!!!! ... ... sigo vivo XD XD

Un beso, enana.

Gaúl.

✝Rose❤✝ dijo...

Cuando lei que tenian un hacha en la mano e iban corriendo pense: Que Carajo? jajajaj pense que mataria a uno y ese seria su pecado, por un momento me traumatice, pero cuando leí de ese pobre caballo muerto sin razón aparente :( me dio tristeza, porque siendote sincera si me ponen delante de un asesinato de un hombre y otro de un animal, mas pena y dolor siento por el animal... y eso que penso Iris al Final.. wow de veras no lo habia mirado de esa forma invitenme a jugar :3


jajajja Muchisimas gracias por tus comentarios preciosa :) los agradesco mucho, tienes un novela fantastica


Besos

Nana dijo...

Ahora que tienen las cosas más claras no sé lo que pretenderán hacer. Puede que los adultos pequen, pero no hacen un pacto para ello xD
Lo del caballo ha sido un poco desagradable, y más para mí, que les tengo tanto cariño. Ha sido imaginármelo y me ha pasado un escalofrío por la espalda. Lo he pasado fatal.
Tengo ganas de que empiecen ya a confesarse a Max, que descubran sus más pecaminosos secretos jojojo xD

Perdón por tardar en comentarte, pero estoy en la playa y me cuesta conectarme, más que nada por pereza, sabes? xDDD No tengo ni tiempo para actualizar mi blog.


Un besoooooo!!! :)

A voice in the mist dijo...

Cuando lei lo de las hachas pensé que iban a matar a alguien xD Suerte que solo era para abrir la cavalleriza. Me ha dado pena la escena del caballo, aunque si eso ha servido para aclalarles las ideas, en parte me alegro. Ahora solo queda ver que haran a partir de ahora. Publica pronto.
Un beso!!

Gaia dijo...

Es cierto que los adultos pecan y, aunque no hagan un pacto para ello, me parece buena reflexión eso de que los niños no se arrepienten de ese pacto porque yo creo que en realidad esos adultos que pecan y después se "liberan" de sus pecados confesándoselo a un sacerdote en verdad tampoco se arrepienten. Vamos, que me he hecho un lío yo sola jajaja, pero me entiendo, y espero que tú también me hayas entendido jajaja ^^
Siento haber tardado en pasarme a comentar, es poco tiempo el que paso por aquí estos días y voy poco a poco poniéndome al día con los diferentes blogs :)
Espero que vaya todo muy bien, buen capítulo, espero más! ^^ jeje
Un besote!

Jose dijo...

:O llegar a esta parte me estremeció, lo del caballo me dejo TT_TT que nose que decir, Dios mio Por Dios! que frustre, impotencia nose~ ¬¬ aaasshh y con la frase final, no se porque siento que de estos niños, lo menos que va a quedar es la inocencia en sus mentes...

La reflexión del pecado te deja pensando, porque es muy cierto,´nunca he estado de acuerdo con las confesiones, es decir, vas consciente, pecas y después pretendes que con una confesión te libraras del pecado ¬¬ Por favor! que eso es mucho descaro! >.<

Me enganche con la historia, gracias por haberme invitado a leerla! :)

PD; Pensé que solo los venezolanos decíamos 'mamarracho' xDD

Un saludote y que estés muy bien! ^^