sábado, 23 de junio de 2012

El Líder de Los Pecadores Capítulo 5

Protege tus quemaduras
Ni los hermanos Fernández ni yo comentamos nada acerca del anunciamiento de nuestra boda. Cuando se llegara a cumplir ese compromiso, llegaría la hora de contárselo. Era darle vueltas a algo que no te hacía bien recordar. Intentaba sacar esa noticia de mi cabeza, si era necesario a golpes. Ya me preocuparía en su momento. Mientras tanto, quería divertirme de lo que me quedaba de infancia, muy pronto la tendría que perder por mucho que los adultos me dijeran que ya la tenía que haber perdido. Apostaba lo que fuera a que cualquier adulto quería que su inocencia volviera. La ignorancia hace la felicidad. Mis padres deberían haber callado…
Helena venía contenta dando pequeños saltitos mientras los demás esperábamos impacientes. Los murmullos de varias conversaciones se apagaron cuando Helena se paró en frente nuestra y con una sonrisa, desplegó un pergamino y nos lo mostró alzado por encima de su cabeza.
-Helena, ¿nos haces los honores? – sugirió Nathan con los ojos entornados hacia el pergamino intentado descifrar los extraños símbolos formando palabras. 
Ella dejó escapar una pequeña risa y se sentó en el centro del círculo que siempre formábamos. Ángel y Joe estaban tumbados en el suelo con los brazos cruzados detrás de su cabeza. A su derecha Alexandra, Alma, Jaime y Max sentados sobre el suelo en la que ellas dos se miraban cara a cara y ellos dos apoyaban sus manos por detrás suya para acomodarse. Más a la derecha, formando el semicírculo, Natalie y Nathan sentados de rodillas, Natalie apoyando su brazo en el borde del pozo. Y en el borde del pozo formando el otro semicírculo, sentados estábamos Gilbert, Lauren y yo. Helena, en el medio de todos nosotros, se aclaró la garganta para empezar a hablar:
-El juego es muy sencillo, pero esto no quiere decir que todos queramos jugar. Es diferente a los demás juegos… - dijo al tiempo en que todos nosotros contuvimos la respiración excitados por la intriga y la emoción.
-No nos hagas esto, empieza a leer… - Alma recitó las palabras que todos queríamos pronunciar.
Helena hizo una pequeña pausa una vez más insegura de si debía leer las reglas de ese juego. Apoyé mi codo sobre el hombro de Gilbert y mi mano sujetando mi cabeza al tiempo en que dejaba escapar un suspiro de aburrimiento. Helena me miró, entendió mi indirecta, me asintió y comenzó a leer:
-Nombre del juego: “El Líder de Los Pecadores” – Fuimos precavidos en no interrumpirla en toda la explicación y lectura por mucho que quisiéramos oponernos, maravillarnos o preguntarnos el porqué de ese siniestro juego –Tipos de jugadores: los llamados “Pecadores” y el “Confesor”.
“En qué consiste: Los Pecadores podrán cometer todo tipo de pecados, desde el más serio hasta el que menos. Habrá un tiempo en el que los jugadores deberán pecar, que llamaremos Tiempo de Sangre y en el que contarán al Confesor los pecados cometidos. Cuando ese tiempo finalice, el Confesor deberá anunciar el jugador que más haya pecado contra Dios (según su punto de vista: muchos pecados, pecados más graves, etc) que será elegido como el Líder de Los Pecadores y ganará el juego.”
“Reglas principales: El Confesor deberá llevarse todas las confesiones de los Pecadores a su tumba. Cualquier pecado está permitido. Al finalizar el Tiempo de Sangre, nadie podrá pecar ni contar tal pecado al Confesor, pues no lo tendrá en cuenta. El Pecador, deberá mostrar una prueba al Confesor que confirme el pecado cometido…”
Hubo un silencio sepulcral en el que nos dedicamos a agachar la cabeza y a pensar sobre el juego mientras conteníamos nuestras respiraciones y el corazón se nos ahogaba dentro de un puño. ¡Era una absoluta locura! Nadie en su sano juicio podía aceptar practicar ese juego. Era blasfémalo, y con la debida exageración, satánico. Creyeras o no creyeras en Dios no era plan hacer eso. ¿Un juego en el que el objetivo ganador es pecar? Una completa locura. Lo malo de esto fue que no me pude negar. Yo había sido la primera en admitir que era una hereje y desmentirlo ahora no aceptando jugar a ese juego… De momento me quedaría callada y escucharía lo pros y los contras de mis amigos.
-Mmm… - meditó Ángel en alto para que todos le escucháramos. Se irguió sobre el suelo y entornó los ojos mirando a Helena – ¿Y esto se te ha ocurrido por inspiración divina o satánica?
Excelente, alguien pensaba como yo, pero a Helena no la hizo mucha gracia. Todos soltaron una pequeña risa seca, pero ella agachó la cabeza descontenta y un poco enfurruñada. Parecía que se había dedicado en cuerpo y alma para inventarse y escribir tal juego.
-Tiene razón Ángel, ¿pero por qué no jugar? Si (según nosotros) Dios no existe, nadie nos tendrá que perdonar por esto. Somos libres de hacerlo ¿no? – comentó Jaime con una sonrisa de oreja a oreja expresando con sus ojos la exaltación que sentía.
Casi todos asintieron dándole la razón, pero aún serios. Helena se mostró más alegre ante las palabras de Jaime, así que le pasó el pergamino para que leyera las normas más detenidamente. Este comenzó a leer para sus adentros que poco después se lo pasaría a Ángel.
-Pues venga, juguemos. Pero antes… ¿quién no está de acuerdo con esto? – preguntó Joe con una sonrisa picarona y con la cabeza inclinada.
El único que levantó la mano con vergüenza fue Max y Alma estuvo a punto de hacerlo, pero no quiso llevarle la contraria a nadie. Jaime tenía razón, si tanto creemos que Dios no existía, ¿quién nos podía impedir que jugáramos a El Líder de Los Pecadores? Sí, todo el mundo. Pero nadie se tendría por qué enterar. Todo era un secreto, hasta las confesiones. Todo. Me recorrió un escalofrío por el cuello de la emoción que sentía al pensar en aquello.
-Si tanto queréis jugar, yo soy siempre el Confesor. No quiero pecar… - Max parecía azorado y avergonzado, pero no le culpamos por ello. Era su decisión al fin y al cabo.
-Tú lo que quieres es saber los pecados de la gente, eh, cotilla – Rió Lauren mientras le daba con el pie en la pierna en modo de burla. Max se sonrojó y se rió junto a ella.
 Ángel, después de leerse el pergamino se lo pasó a Gilbert por petición suya. Si iba a tardar tanto en leer como tardó Ángel ya podíamos quedarnos allí sentados una buena temporada. Natalie se lo quitó de las manos a Gilbert diciendo que ya lo leerá por su cuenta. Al parecer, pensó lo mismo que yo. Alexandra se levantó del suelo sacudiéndose el vestido de polvo y los demás hicieron otro tanto, menos yo que me quedé sentada con cara de vaga. Alexandra extendió su mano al medio y los demás la siguieron poniendo su mano encima de la de ella. Nathan me levantó con una mano del borde del pozo con una leve sonrisa mientras miraba a la multitud. A regañadientes, extendí mi mano encima de la de todos mis amigos. Montar todo aquello para decir una insulsa frase me parecía exagerado, y más cuando desconocía si aprobaba o negaba aquel juego.
-A partir de ahora, somos nombrados los Pecadores… bueno, y el Confesor – aclaró Alexandra con un tono divertido.
-Que dé comienzo el Tiempo de Sangre… - dije con voz diabólica y ojos malignos intentado hacer una broma que todos tomaron en serio.
Apartamos nuestras manos y con ese simple gesto y aquella frase, habíamos firmado un contrato con Satanás poniendo nuestras manos en el fuego. Un contrato irrompible, que traería alegrías y consecuencias, pero que nos acorralaría hasta la muerte.

9 comentarios:

Gaia dijo...

Vaya, acaso Helena tiene un contrato con Satanás o qué? jajajaja ^^ Me ha gustado un capítulo, la verdad, no me esperaba que eso de "El líder de los pecadores" fuese a ser un juego inventado por ellos, me has sorprendido :O jajaja Pero tiene buena pinta, eso de que traerá muchas consecuencias (bueno, lo de la muerte no tiene tan buena pinta xDDD jajaja), ¡tengo ganas de leer el siguiente! ^^
Un besaaaaazo!

Nana dijo...

Me he quedado sin saber qué decir, con cara de haba pasada por agua. ¡Madre mía! Al menos son mejores que la juventud de ahora, que solo escuchan mierda como Pitbull xD
A mí el juego me ha parecido muy interesante. Es como jugar con el límite, pero la cuestión es... ¿Traspasarán ese límite? Sea como sea, estoy deseando que empiecen a jugar jajaja

Tocaya, te has perturbado, estás como yo xDDDD
Un besoooooooo!! :)

Anónimo dijo...

Joder Aria ajajajajajajjajajaja dios mio, no te cortes.
Cuando me dijiste que tu historia era un poco satanica pense que estabas exagerando. Bueno, pero sigue molando. Espero que pasen cosas gores, sangrientas, muertes... SANGRE!!! jajajajajaja

Un besazo enana.

FDO: Gaúl (Raúl) ;)

A voice in the mist dijo...

yo tambien se que me habia pasado por aqui en algun momento a leer pero no recuerdo por que lo dejé xD Sea como sea, esta historia me ha sorprendido y gustado bastante asi que te voy a seguir y estaré pendiente de tus actualizaciones xD
Y muchas gracias por el comentario, me subiste la moral :)
Un beso!!

αℓεxαη∂яα dijo...

¡¡¡POR FIN!!!¡¡POR FIN SE SABE CUÁL ERA EL JUEGO!!!
Que diaboliquillo es el juguezito xDD Madre mía..¿Como se le pueden ocurrir a Helena esas ideas? Vaya cabeza pensante tiene x)
Pobre Max JAJAJ Pero que cabrón a la vez xD Como dice Lauren, quiere saber los pecados de la gente JAJAJ Jodido Max JAJAJA
Bueno, el juego, el capítulo, todo en sí, ha quedado muy intrigante y muy chulo.
Que comience la partida WUAJAJAJAJ
¡Un abruzoo!

Ivel dijo...

My Dear God, rojita eres estupenda narrando este tipo de cosas tan terrorìficas.. He estado todo el capìtulo al borde del asiento, lo he sentido todo tan oscuro, tan tenebroso desde el principio... Està muy interesante, sigue prontito... Un besazo :*

PD: Leerè el anterior luego, ahorita tengo que salir corriendo al teatro... :*

Jose dijo...

Sugoi, otra historia interesante ^^ Me gusta mucho como escribes, aaah espero poder mantenerme al tanto xD
Gracias por tus coments (me hicieron mucha gracia) y por visitarme ^^

Saludooos.

✝Rose❤✝ dijo...

Me gusto mucho mucho mucho el capitulo :3 es tan oscuro todo eso, tiene buena pinta :D y a mi me encanta tienes un 10 Gemita ahora quiero que ya empiezen a jugar :3 muhahahahahahaha (risa malvada) sera muy muy interesante ¿Nos diras sus pecados verdad? ooohh seremos confesores sin participar xD jejeje me gusta mucho :3

Siento pasar tarde pero estaba comntando de a poco los blog porque con estas malditas clases -.- pero ya estoy aqui, de momentos pero estoy y me lei los capitulos faltantes y comentarlos respectivamente y :D besos desde mi Maldito mundo perfecto :*

Pd eso quiere decir Utopia :*

laura dijo...

Antes que nada se que he tardado en comentar pero lo he hecho, que imaginación tiene Helena ¿no?
Habrá que ver que pecados comete la gente...Pobre Max, que le obligamos a jugar XD Ahora que lo pienso si Max es el cura entonces ¿Le tendremos que llamar reverendo Maximiliano? XD
Si ya se le veían las intenciones a Max, pero eso de saber los pecados de los demás y guardarlos tampoco es que sea una tarea fácil...
Muy buen capitulo nieta :)
UN abrazo XD