sábado, 2 de junio de 2012

El Líder de Los Pecadores Capítulo 2

Me olvidé de tu existencia

Volví a pasar por casa una vez más antes de que la noche cayera ya que mis tripas me rugían pidiendo comida. Mi madre se enfadó porque sabía que no me había comido la manzana, pero igualmente me dio un mendrugo de pan. En realidad, tenía avidez por otra de esas apetitosas manzanas, pero lo acepté por no habérmela comido antes.Ya por la tarde noche, nos reunimos algunos de nuestros amigos en la plaza de forma redonda de la aldea donde se encontraba en todo el medio un pozo de agua tapiado por una tabla de madera. La piedra del suelo y de las paredes, en las que antes había casas, erguidas hacia arriba se estaba desgastando y rompiendo, por eso la gente no solía ir a esa plaza. En la plaza, se encontraba una caballeriza cerrada siempre por el dueño, que colocó unos tablones de madera bastante gruesos para que a nadie se le ocurriera entrar. El pozo ya no tenía agua, entonces ahora usábamos el de la plaza principal; las grietas se amontonaban sobre las paredes rocosas; y solo los niños de la aldea (nosotros) se pasaban por allí de forma regular para jugar. Aunque… Alguien no se dignó a aparecer...
-¡Veamos...! – gritó Gilbert Jackson para que todos nos acercáramos a él, sentado justo en el borde del pozo sin preocuparse de que se podría caer. Él tenía la misma edad que yo y ya había empezado a trabajar como leñador junto con Joe. Era un chico despreocupado y divertido, pero en ocasiones hacía aflorar el demonio que llevaba dentro… - ¡Acercaos niños…! – dijo con tono de sorna, pero divertido.
-¡Tú a mi no me das órdenes! ¡Eh! – le gritó Natalie con una sonrisa mientras se sentaba a su lado. Gilbert bajó la cabeza, arrepentido y le acarició el pelo haciendo la broma, pero ella le dio un manotazo.
Aún faltaba Joe y Jaime Pebble por venir. Le preguntamos a Nathan la ubicación de su hermano, y con disgusto en su rostro nos comentó que estaba muy cansado hoy. No me creí esa mentira, pero tampoco le presioné para que contara la verdad. ¡Y por fin! Jaime se acercó corriendo a nosotros mientras a su espalda el cielo se pintaba de un color ocre.
-¡Lo siento! He tenido mucho trabajo… - Se puso la mano en el corazón y comenzó a recuperar el aliento a lo que todos nos reímos. Él trabajaba de comerciante con su padre vendiendo alimentos en la aldea, era un chico muy alegre y coqueto.
-No nos interesa… -comentó Maximiliano Marzo (Max) levantando la mano y moviéndola de un lado para otro. Jaime le fulminó con la mirada, pero no evitó sonreír.
Max aún no trabajaba pues su padre no se fiaba de él ni un pelo, así que prefirió dedicarse a enseñar a su hijo el funcionamiento del taller textil que poseían. Era un chico muy revoltoso y a veces un tanto torpe, pero siempre mostraba una sonrisa en los labios a cambio de las de otros.
-Bueno, dejadlo ya – pidió Alma nerviosa – Creemos un juego nuevo, pensad…
 Normalmente, no nos hubiera costado nada decir las reglas de un juego en alto y empezar a jugar, pero ese día estábamos todos muy espesos y cansados. Yo seguía nerviosa por las palabras de mi madre y de Nathan, entonces era un punto en contra. Se me cerraban los ojos por el sueño mientras miraba a cada uno de mis amigos con el semblante pensativo y exhausto. -¿Se te ocurre algo, Ángel? – preguntó Alexandra chasqueándole los dedos delante de la cara a Ángel que se encontraba tirado sobre el suelo con los ojos entreabiertos.
Suspiró y la miró de reojo para contestarla. Ángel Aguilar trabajaba de ayudante en la herrería de sus padres. Era un tanto serio cuando se lo requería el momento o cuando estaba cansado, pero cuando no, una torta para calmarle le venía muy bien.
-No. Tengo sueño… -explicó sentándose sobre el suelo y cerrando los ojos y fingiendo estar discurriendo sobre un nuevo juego.
Aquel día hacía calor aunque estuviéramos a punto de entrar en un invierno, pero de vez en cuando el viento cálido nos azotaba a todos los cabellos. En las paredes estrechas de la plaza aún podían verse algunos adornos colocados por los últimos propietarios de las casas. Las macetas con flores colgadas con una cuerda se movían cada vez que el viento quería. Una cruz con la figura de Jesucristo crucificado reposaba sobre el alféizar de una de las ventanas rotas. Olvidé por un momento a mis amigos y me dirigí a aquella ventana. Cogí el crucifijo que casi me cabía en la palma de mi mano y lo observé más de cerca: estaba tallada en madera y tan bien hecha, que incluso habían tallado la sangre chorreante del costado. Yo nunca me creí que Dios hubiera bajado a la tierra convertido en hombre para salvarnos del pecado. Me parecía un hecho insólito. Ni siquiera creía en el hecho de que existiera un Dios que nos protegiera y nos amara. Pero esa información no podía darla a la luz en aquellos tiempos. Creer en Dios y en su hijo Jesucristo, era una obligación que si no la cumplías serías castigado con la muerte o torturas que dejarían suplicante por ella. Te acusarían de brujería, de blasfemia… De lo que sea con tal de castigar a un “pecador”.
-¿Vosotros creéis en la existencia de Dios? – pregunté en alto al tiempo en que me acercaba a mis amigos y dejaba en su sitio el crucifijo de madera. Mis amigos alzaron sus vistas hacia mí con cara de culpabilidad.
No me importaba decirles que yo no creía en Dios, ellos mantendrían ese secreto. Además, solo estábamos nosotros, así que no debía preocuparme por posibles soplones.
A mi pregunta, todos negaron con la cabeza con la mirada clavada en el suelo, avergonzados e intranquilos. Todos menos uno, Max asintió y cuando nos vio a todos negar con la cabeza frunció el ceño extrañado.
-¿Y tú, Iris? – preguntó Max intentando pasar desapercibido a su respuesta y con la esperanza de que compartiera su misma opinión, pero no fue así, pues también negué con la cabeza.
-Yo no sé si existe o no, así que en realidad no sé qué contestar… – confesó Lauren a lo que Max se alegró por ello poniendo una sonrisa de satisfacción.
Los demás la dieron la razón más que cuando se aferraban a la idea de que Dios no existía. Hubo un silencio sepulcral durante unos minutos en lo que todos nos hundimos en nuestros pensamientos seguramente pensando si alguno de nosotros era lo suficientemente necio para contarle a alguien esa conversación y que nos mataran a todos. Alma nerviosa por ello, empezó a frotarse las manos a la vez que su hermana Natalie pasaba el brazo por sus hombros para tranquilizarla de forma despreocupada. Todos parecían algo inquietos. Surgió un silencio sepulcral que nadie se atrevió a romper, hasta que Helena chasqueó su lengua con una sonrisa.
-¡Ya lo tengo! –comenzó a reírse como una niña endemoniada haciendo la broma – Ya tengo un nuevo juego en mente…
Alma se levantó del suelo y se sacudió el vestido. Miró hacia el horizonte y después siguió la vista hacia su hermana. La tendió la mano para que se la cogiera al tiempo en que decía:
-Pues mañana nos cuentas el juego… - Natalie aceptó su mano y se levantó del borde del pozo – que madre nos regañará de nuevo si llegamos tarde. – A veces parecía ella la más sensata de las dos aunque solo las separara un año de edad.
A las palabras de Alma cruzamos la vista hacia el cielo en el que se podía apreciar el sol apunto de esconderse entre las montañas elevadas y teñidas de blanco por el color de la nieve. Todos hicimos otro tanto y separamos nuestros caminos hacia nuestro hogar sin antes oír las palabras de Gilbert:
-¡Helena! ¿Nos escribes las reglas en tu casa? Así empezamos antes el juego – la guiñó un ojo divertido y comenzó a andar despaldas hacia su casa sin importarle lo que hubiera contestado Helena.
Ella resopló a su petición, pero no dudó en hacerlo porque sabía que ella era la más rápida escribiendo y leyendo. Caminé lentamente con dirección a mi destino pensando en el posible juego que se podría haber inventado mi amiga con ese tema de conversación en el aire. Asimismo, no quería llegar tan rápido hacia casa por la posible noticia que me quería comunicar mi madre. Solo podrían ser tres las causas que incitarían a mi madre a convocarme en una reunión familiar tan seriamente: había hecho algo y me iba a regañar, el fallecimiento de alguien o una charla sobre mi futuro. No sabía qué tema de conversación era peor…

7 comentarios:

Gaia dijo...

Vaya, de nuevo lo has dejado con la duda, ñeeeeee T_T, ¿qué es eso tan importante que la madre de Iris tiene que contarle? xDDD Curiosidad everywhere! xDD
Me gusta mucho lo bien que se llevan todos los niños :) pero, aún así, sí que tienen que confiar muchísimo los unos en los otros para confiarse tal herejía... xDDDD
Sigue pronto eh? :)
Beeeeesotes!

Thalia dijo...

Joooo, me recuerda lo de la manzana y me da antojo, tu me quieres cebar a manzanas ¬¬
¡Qué cuquis todos los niños en la plaza! A Max le has marginado al pobre, que no mueve un dedo y cree en Dios. ¡¿Por qué siempres dejas con la intriga!? T.T (Si, soy muy bipolar xD)
Ale, publica pronto :)
Un abruzo!

FunnyFantasy dijo...

Que mala eres...me voi aa comer las uñas por no saber lo que la madre quiere decir joo! jajaajajajaja me ha gustado el detalle del crucifijo, i es verdad de que en aquella epoca lo de ccastihaar a los herejes era cierto, i eso con la Inquisición... dios en fin, (fue una epoca mala xd)
espero un nuevo capitulo
un beso F.F.

Nana dijo...

Pues vaya, me he quedado intrigada por doble parte: El juego que ha inventado Helena y lo que la madre quiere comunicar. La verdad, es que de las tres razones, todas son malas xDD Soy yo y no voy.
Me ha hecho gracia la situación de "creéis en Dios"? A mí me hubiesen ahorcado a la primera, porque habría dicho que NO a los 4 vientos xD En esos tiempos, antaño, las cosas no estaban tan liberales como ahora. Qué cruz (jaja - chiste fácil en 3, 2, 1... xDDDDD)

En fin, siento haber tardado, estoy hasta arriba. Ni siquiera actualizo yo T.T Mi vida es triste, la universidad una caca y mi musa me abandona. Se ha pillado vacaciones ya xDD


Un besooooteeee!!! :D

Ivel dijo...

Holix Rojitaaaaaaaaaa!!!! Què el primer capi me ha gustado, la presentaciòn de los personajes estuvo muy buena; y ahora eres tù quien me deja con la intriga eh!! Què quiere decirle la madre? me tienes comiendome las uñas con eso!!!! Bueno, los primeros dos capis y ya hay misterio, amo el misterio... Sigueee!!!! Muaaaaaakkkkksssss Se te quiere, bonita :*

PD: Pues a ver si descubres què es lo que hago para dejarte con POKER FACE... Asì me dices xD

αℓεxαη∂яα dijo...

¿Que será lo que escriba Helena? Creo que todos/as los que hemos leído esta nos hemos quedado con la interrogación (?) en mente. Capulla que me deja con intriga ¬¬
Lo de la madre y sobretodo lo que quiere decirle también me está atacando cada vez más ¡¡¡ Díselo yaaaaa!!! No he perdido los nervios e.e
JAJAJA Pobre Max que lo has dejado marginado al pobre, aunque la pregunta que formula Iris es muy buena y sobretodo las razones de cada uno de porque no creen en Dios (Aunque no la hayan formulado)
Muy buen capítulo como siempre y gracias por la intriga que nos dejarnos con intriga (Capulla ¬¬)
Un abruzo :)

✝Rose❤✝ dijo...

Tiene conexion ese tema y el juego? Pues no dejas de sorprenderme, esta historia sigue prometiendo y me encantan :3.

Hoooola ahora saludo :D siento comentar taaaaaan tarde per es que me saque un tiempo para tu blog :P aun no termino, pero al menos tengo internet :D

Besos preciosa