sábado, 14 de abril de 2012

Me río de la muerte Cap 52

Aquel sitio parecía un laberinto, pero por pura suerte pude encontrar mi destino. Estaba en el exterior, dando vueltas por la Torre de la Foscor, buscando la puerta por donde debía entrar. No me acordaba de muchas cosas, pero de lo que sí pude acordarme perfectamente, fue de por donde debían entrar Asier y Wanda para matar a Vanessa. Salteé algunos arbustos mal colocados por el exterior, caminé hacia unas escaleras de roca que daban hacia una ancha puerta de piedra también. Subí las escaleras corriendo y agarrándome un poco el vestido para no pisármelo. Abrí la gran puerta con la poca fuerza interior que me quedaba y penetré en el oscuro pasillo.
Las cortinas rojas solo molestaban, colgadas desde el alto techo y descendientes hasta el suelo. Intenté asomarme por la cortina para observar lo que había detrás de ellas. Con la mayor precaución posible, agarré la cortina y me dispuse a mirar. Veía como algunos devoradores/guardias recogían el cuerpo de Asier con el menor cuidado que se podía tener. Lo trataban como un muñeco, como algo inferior a ellos, y eso me hizo enfurecer. Vanessa miraba a los invitados seguramente buscándome; Elena y Gorka, hacían lo mismo, pero ellos se encontraban entre los invitados; y Jonathan, miraba hacia el suelo mientras se agarraba la camisa a punto de romperla. Atravesé las cortinas intentando coger el cuchillo con el que Asier se había matado por culpa de la pija. Cuando lo cogí volví a meterme detrás de las cortinas, tuve suerte de que nadie me vio. Lo observé y vi que aún había restos de sangre y carne del propio corazón de Asier. Con el cuchillo en mano, cogí aire varias veces, mentalizándome de lo que iba a hacer y las consecuencias que acarreaban. Abrí las dos cortinas cerradas de par en par y, con Vanessa de espaldas, alcé el cuchillo sobre mi cabeza.
El tiempo se me pasó demasiado lento. Los minutos parecían horas y los segundos minutos. Elena, que ya había subido al altar, se sorprendió al verme allí con el cuchillo en la mano dispuesta a matar a la reina. Su conexión, ¡ya pude acordarme! Elena podía ver todo lo que veía Vanessa y viceversa. Elena se dio cuenta de lo que iba a hacer, así que puso sus dedos índices sobre su cabeza y cerró los ojos concentrándose en la vista de Vanessa. Jonathan, alzó la vista para mirarme, pero no hizo nada al respecto. Él, su hermano... todos queríamos esa dulce venganza.
Todos los invitados fijaron su vista en la loca del cuchillo (una servidora) por lo que Vanessa se percató de que había alguien detrás suya. Elena fue rápida, y antes de que la reina pudiera darse la vuelta, descubrirme y matarme: la llamó la atención con su voz, diciendo alguna tontería de la que ni me acuerdo ni presté atención en ese momento. Entonces, fue cuando hundí la hoja del cuchillo en su espalda desprotegida. El momento más placentero de mi existencia...
Podía haber sido solo un sueño, ¿matar a Vanessa?¿A estas alturas? Nadie en su sano juicio podía creerlo. Pero debían hacerlo, pues lo hice. La maté... ¿Qué sentir en aquellos momentos?¿Alegría, miedo, lástima? No, lástima no. Pero... Joder, había matado a la pija... 
Las manos me empezaron a temblar del cosquilleo que me estaban entrando y dejé caer el cuchillo al suelo. El cuerpo de Vanessa se derrumbó boca arriba por lo que me aparté para dejarla caer. Los ojos azules abiertos de par en par ya no tenían el brillo maquiavélico que poseían. La sangre de sus espalda se extendía por el suelo como una alfombra roja intentando protegerla. Ella murió al instante, sin dolor, algo que me jodió por dentro, pero ¡qué más da! Estaba muerta. ¡Tantos años de espera y la había matado! Lo malo fue que no me dejaron disfrutar de ese momento...
-¡A matado a la reina! -gritó uno de los invitados. Se subió a una silla para que todos le viéramos y casi me caigo encima de la difunta reina. El mata-arañas, Jorge Aliste algo mayor y cambiado estaba gritándome aquello. Al fijarse de verdad en mi rostro se quedó mudo y pálido. No se había dado cuenta de que era yo hasta ese momento, pero, ¿qué hacía él allí?
-¡Esa chica debe morir! - Otro invitado levantó su voz hacia la multitud. Sin poder creer nada de lo que veía, alguien me cogió de los dos brazos y me empezó a empujar hacia la puerta que conducían a las mazmorras.
Jonathan se volvió loco, se convirtió en lobo y empezó a quitarme de encima el guardia que me agarraba. Gorka hizo otro tanto como vampiro, pero el devorador era demasiado fuerte, así que con un tonto puñetazo se quito al lobo y al vampiro de encima. Yo seguía mirando a mi enemigo del instituto con la misma expresión que él, con contradicción. Todo se volvió borroso, todo. No pude ver nada en esos segundos convertidos en horas. Parpadeé varias veces intentando volver a ver algo, pero era misión imposible. Me empecé a marear, como el que te da un millón de vueltas en un barco. Escuchaba gritos y pitidos sin sentido a mi alrededor. No entendía nada. Las manos del guardia seguían sujetándome, pero mi cabeza seguía dando vueltas y vueltas. Ésta se me fue, caí al suelo y se me cerraron los ojos intentando calmar el mareo estremecedor.


El sufrimiento nunca se acabaría. Desperté en una especie de calabozo, celda o yo que sé. Era una habitación hecha de roca en la que había una pequeña ventana con barrotes y la puerta eran todos rejas. Yo me encontraba tirada sobre el frío suelo con unas cuerdas atándome las muñecas. ¿Ya estaría en las mazmorras?¿Cómo había llegado hasta allí?¿Me había desmayado? Lo más seguro, pero tampoco me importaba mucho. La cuestión era cómo diablos salir de allí y si de verdad debía de hacerlo.
-Por fin te has despertado... - Escuché la voz entrecortada y ronca de Jonathan al otro lado de la celda.
Estaba sentado frente a mi con las piernas cruzadas. No parecía feliz, ni triste, ni enfadado. Simplemente su rostro no tenía expresión que pudiera reconocer. Detrás de él vislumbré otra celda similar a la que me encontraba yo, por el tonto detalle de que en ella había un esqueleto... Me dio un escalofrío.
-No te preocupes por nada, ¿vale? - me susurró intentando formar una sonrisa en sus labios, pero en aquellos momentos era imposible - Tenemos un plan para sacarte de aquí y que no te maten. Gorka está llamando a los demás para que vengan y ejecutemos el plan.
Aparté la vista de él y miré por la ventana llena de barrotes la noche oscura sin ninguna estrella a la vista. Solo la triste luna llena dedicándome falsos ánimos.
-Si va a salir como el otro plan, yo creo que paso - le reproché volviendo la vista a sus ojos.
Antes de que él pudiera replicar, Gorka y Elena aparecieron por la entrada de las mazmorras con el semblante serio y oscuro. Elena tenía los ojos rojos y llorosos, agarraba a Gorka por la cintura casi clavándole los dedos en él.
-¿Qué ha pasado? - Jonathan se levantó y observó a los dos vampiros con detenimiento.
Gorka aún llevaba el móvil en la mano, pero se lo guardó en el bolsillo mientras negaba con la cabeza. Pasó su mano por el pelo de Elena y empezó a acariciarlo. Antes de empezar con la explicación, me miró pensativo de si debía decirlo en alto o no, pero procedió.
-He llamado al móvil de Max porque los demás no me lo cogían... - Cogió una bocanada de aire y continuó -  Al parecer unos devoradores empezaron a atacarles cuando estaban en el coche y... No han conseguido sobrevivir Pete, Andreah, Taylor y Rupert.


-Alexandra está con tu hermano, Jonathan. Intenta salvar su cuerpo para enterrarlo como a un humano. Él lo hubiera querido así. 
-¡Lo siento! Joder, yo no quería te lo juro. No sabía que eras tú, Gema. Nunca hubiera gritado eso, nunca quise que te ocurriera nada malo, de verdad. Lucharemos por tu vida. Te lo jura tu asesino de arañas...
-Tenemos que ser fuertes. No permitiremos que haya más muertes, ¿verdad Gorka? Todos, incluido yo, estamos contigo. No te vengas abajo ahora por lo que más quieras...
-Tus amigos no querrían verte llorar. No los conocí muy bien y siempre fui un extraño en sus vidas. Pero no todo está perdido. Saldremos de esta todos juntos. 
-¡Te amo! Todo saldrá bien, te lo juro. Si aquel día te deseé la muerte, hoy te deseo la vida. ¡Hoy y todos los días de mi vida desearé tu vida llena de felicidad junto a la mía! 


Aquellas frases entre el mata-arañas, Elena, Gorka y Jonathan son las únicas que recordaba en esos momentos. Recuerdo el dolor que sentí al oír las palabras de las muertes de mis amigos, pero no quiero plasmarlo en una triste entrada. No sé como explicar el dolor y sufrimiento que pasé, y tampoco quiero que vosotros lo sintáis como yo lo sentí aquella vez. Supongo, que el dolor que sentí no se podía explicar con palabras...
Se tuvieron que ir de las mazmorras por orden de los guardias. En pocas horas me iban a matar con una droga que te paraba el corazón, y no querían gente husmeando por allí. 
No iba a permitir que arriesgaran mi vida de nuevo, no quería más muertes de mis seres queridos. Ya habíamos aguantado todos suficiente, ¿qué poder hacer en esos momentos?¿Me replantearía otra vez la idea de suicidarme? No... No quisiera causar dolor a Jonathan, pero...
Intenté levantarme del suelo pues me dolían las piernas de estar sentada, la cuerda que ataban mis manos estaban clavadas en la pared a su vez. Así que, al levantarme, perdí el equilibrio y me caí anteponiendo mi hombro. Grité de dolor: no me acordaba de que en el muslo derecho llevaba sujeto en el liguero un cuchillo. Aproveché mis clases de ballet a los doce años y cogí el cuchillo levantando mi pierna a la altura de mi cabeza. Cuando tuve el cuchillo en mis manos, corté con él la cuerda de las manos.


El dolor era espantoso. No me había acordado del dolor que pude sentir al cortarme las venas aquella vez en el baño del instituto, pero ahora recordaba todo. Suicidarme ahora sería la mejor idea del mundo, ya que podía quitarme la vida a cambio de la de mis amigos... De los amigos que quedaban vivos...El quemazón en las muñecas era horrible y espantoso. La sangre formaba charcos en el suelo como la última vez. No quise pensar en el sufrimiento que estaría causando a Jonathan, pero este sería el último dolor que le proporcionase por mi culpa. Mis padres, mi hermana, Dani, Asier, Andreah, Pete, Taylor, Rupert... ¡Ninguno más!¡Nadie más va a morir! No por mi...  Esta pesadilla se alargó demasiado para mi, y todo por mi culpa. Yo solo quería un final feliz entre Jonathan y yo. Yo solo quería una historia de cuento de hadas en el que los dos estuviéramos felices para siempre. Yo no quería vampiros, lobos, devoradores ni mucho menos muertes. Quería oír su voz a lado de mi cama en todos los amaneceres, quería sentir sus labios presionados junto a los míos siempre... Yo solo le quería a él...
De repente, escuché gritos y súplicas a la entrada de las mazmorras. Era él, vociferando gritos, pidiendo que no me matase, pidiendo que todo se podría arreglar. Empecé a llorar ya que él no gritaba de dolor por el corte de las venas, él gritaba de miedo a perderme. No le pude ver, porque estaba muy lejos para el alcance de mi vista, pero los golpes en las paredes que temblaban y su corazón palpitante se escuchaban desde kilómetros de distancia. Los gritos se clavaban en mi corazón como espadas y cada lágrima de sus ojos derramada eran látigos construidos con los gritos de agonía que me golpeaban.
De repente, el tiempo se paró. Ya no necesitaba respirar, mi corazón no palpitaba y la sangre ya no borbotaba de mis venas. No sentía más dolor, las lágrimas se me habían secado de los ojos y ya no me encontraba en esa tétrica celda. Estaba fuera, viendo la imagen de Jonathan con expresión de dolor y sufrimiento y tirado en el suelo aguantando el dolor. Caminé dando vueltas al rededor suya, me puse de cuclillas enfrente suya y le acaricié el pelo.
-Todo ha terminado. Ya no sufrirás más por una niñata como yo... - El tiempo seguía parado y seguía observando el rostro de Jonathan enseñando los dientes y los ojos apretados de sufrimiento mientras que varios devoradores le agarraban por los brazos para no dirigirse a mi celda.
Me levanté y miré mis muñecas desangradas y cómo él se agarraba las suyas intentando que cesara el dolor. Entonces, una sombra siniestra apareció detrás de mi amado. Una mujer rubia con ojos azules brillantes y piel pálida sonriéndome. Me pidió con un gesto de la mano que me acercara, y así lo hicieron mis piernas. Ya sin miedo alguno, me coloqué enfrente suya y observé como su rostro hermoso se convertía en una calavera con una túnica negra cubriéndola el esqueleto. Vanessa se había convertido en la Muerte, en ese esqueleto que nunca tuve miedo, pero ahora todo había cambiado. En realidad mis miedos eran la Muerte, y la Muerte era la propia Vanessa. Aquella a la que había matado y ahora me envolvía entre sus pegajosos brazos. Desplegó sus alas negras y me cogió por la cintura. Las dos nos envolvimos en la oscuridad y así, como iguales, ambas nos alejamos de la vida.
Siempre tuve que tenerlo en cuenta: el que ríe último, ríe mejor...

5 comentarios:

αℓεxαη∂яα dijo...

Joder, me has dejado destrozada te lo digo de corazón, estoy escribiendo llorando a la vez que publico este comentario. Joder, menudo final más jodidamente triste, lo que más me ha dolido es cuando se puso a pensar que solo quería un final feliz junto a él.. T.T y la últimas palabras ya me han destrozado viva...
Todo el transcurso de la historia a pasado delante de mis ojos como varias imágenes seguidas, desde el primer capitulo hasta este, creo que no me había pasado algo así al leer.
Que puta pena ¡coño!me va a costar quitarme la pena de este capitulo T.T ¿Te acuerdas del primer capitulo que publicaste de esta historia? Ha pasado tan rápido el tiempo, que casi no me doy cuenta... Como ha ido cambiando a lo largo del tiempo, todas las muertes que han pasado, los hechos, lo que he sufrido hasta que por fin os besáis Jonathan y tú, la primera vez que aparece Vanessa... Todo ha pasado tan rápido...
Triste sí, pero a la vez es tan bonita... T.T Estoy ahora sentimental... T.T
Bueno muy buen capitulo o mejor dicho CAPITULAZO, muy buena historia, muy bien todo. Y sobretodo gracias por colgarla y felicidades por conseguirme hacerme llorar :') (Te dije que intentaría no hacerlo a si que felicidades :'))
Eres la caña ¡COÑO! X'D
¡Un beso! (Pero chiquitito) :)(Y perdona por todas las faltas que habré puesto en el comentario pero casi no veo las lágrimas del teclado de tanto llorar T.T)

Gaia dijo...

Madre mía, me esperaba más muertes, pero solo la de Vanessa y algún devorador... ilusa de mí ._. ¿Así que no contenta con cargarte a la mitad de colegas que quedaban a manos de unos devoradores te suicidas dejando a Jonathan destrozado y destrozándome a mí no? T_T
Madre mía, me has dejado jodida eh xD, pero también he de decir que este capítulo final ha sido un gran capítulo. Ha tenido de todo, eso sí: la esperada venganza contra Vanessa, pero también su propia venganza volviendo como la mismísima muerte. Eso sí que no me lo esperaba xD.
Un besaaaaaazo! ^^

Thalia dijo...

¡Que triste es todo! Tu te mueres, Andrea se mueres, Taylor se muere...¿¡Por qué se van siempre los mejores!? (es una frase que siempre he querido decir)
Yehehehe, Vanessa ha muerto, dejaré el bate de hierro para la próxima.
Pobre Jonathan T_T ¡Ya estoy llorando otra vez joder! Eso sí, lo de que Vanessa se transforma en la muerte no me extraña mucho...
Bueno, es que no se ni que decir de este capitulazo, es una obra maestra :)
Muy buena historia

white_demon dijo...

Em... Y si te digo que ahora soy yo la que va a rematarte, qué pasa?
No me puedo creer que el final haya llegado y menos que sea de esta manera. Al final lo que se había adelantado durante toda la historia se ha hecho realidad, Gema ha muerto. Se ha suicidado, ni más ni menos. Pobre Jonathan, a parte de sentir el dolor de la pérdida de la persona que quería, también siente el dolor físico que ella misma se ha causado. No podría ser peor. Y aun menos me imaginaba que Rupert, pete, Andreah y Taylor iban a morir también T.T Ha sido un final super triste, pero eso no me quita que haya disfrutado con la muerte de Vanessa. En serio, he sonreído como una niña maquiavélica o peor xDDD

Esto no se hace eh. He estado en tensión todo el tiempo y al final se me ha quedado cara de haba xD Imagino que ahora te prepararás otra, no? Más te vale! jajaja

Un beso fuerte Tocaya :)

Anónimo dijo...

yo soy Mario (Rupert), porque as puesto en verde frases de HP?, me has matado, seras rencorosa putilla sin futuro!!!!!!!!!! pero siempre todo con cariño